Llegó a La Guaira una goleta que había salido de Nueva York el 3 último. El cólera había hecho su aparición en esa ciudad el día 1° y para el 2 ya había 11 casos. Como viene con patente de sanidad limpia seguramente se le permitirá fondear, pero, mientras tanto, se han desembarcado las cartas que traía, y casi todas sin pasar por ninguna medida sanitaria. Las noticias de Liverpool, vía Saint Thomas, dicen que, aunque ha disminuido el cruel azote, los estragos han sido terribles. El último buque correo llegó demasiado tarde a la cita para alcanzar el paquebote que regresaba, o sea el día 6. Había zarpado para Inglaterra el 4 después de haber esperado al buque 24 horas. Por consiguiente, mis despachos no saldrán hasta el próximo correo a Inglaterra. Nada nuevo.